Reading time: 2 min
Más de una docena de importantes fabricantes de alimentos están presionando a la Comisión Europea para que abandone los planes que prohibirían a los productos de origen vegetal usar términos como “salchicha” y “hamburguesa” en sus envases.
La Coalición Industrial se Forma Contra la Prohibición Propuesta
Empresas incluyendo Linda McCartney Foods, Quorn y THIS han firmado conjuntamente una carta a los comisionados europeos, instándoles a “dejar que prevalezca el sentido común” antes del debate programado sobre las restricciones propuestas. Los fabricantes argumentan que la prohibición crearía “confusión innecesaria” para los consumidores “sin ayudar a nadie”.
La resistencia de la industria llega mientras la Comisión Europea considera cambios regulatorios que podrían forzar a los productores de alimentos de origen vegetal a encontrar terminología alternativa para productos actualmente comercializados con nombres tradicionales de carne. La prohibición propuesta representa un cambio regulatorio significativo que podría requerir una rebranding extensiva en todo el sector.
Las Preocupaciones por la Confusión del Consumidor Impulsan la Oposición
La carta conjunta de las empresas alimentarias enfatiza que las prácticas actuales de etiquetado ayudan en lugar de obstaculizar el entendimiento del consumidor. Sostienen que la terminología familiar como “salchicha de origen vegetal” o “hamburguesa vegana” comunica claramente los atributos del producto mientras mantiene el reconocimiento del consumidor.
La propuesta regulatoria ha generado debate dentro de la industria alimentaria europea, con los productores tradicionales de carne probablemente apoyando distinciones más claras entre productos animales y de origen vegetal. Sin embargo, el sector de origen vegetal argumenta que las convenciones de nomenclatura establecidas se han vuelto integrales para los hábitos de compra del consumidor y la identificación del producto.
Qué Sigue
El próximo debate de la Comisión Europea determinará si las restricciones propuestas avanzan al estatus regulatorio formal. El resultado podría remodelar cómo se comercializan las alternativas de origen vegetal en los mercados europeos, potencialmente requiriendo ajustes significativos de cumplimiento de los fabricantes que actualmente usan terminología relacionada con la carne.