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Estados Unidos reportó un enfriamiento de la inflación en enero, con los precios al consumidor subiendo un 2,4% anualmente pese a la volatilidad causada por las políticas arancelarias de Donald Trump durante el año anterior. La desaceleración ofrece un panorama mixto para los mercados globales mientras la Federal Reserve evalúa sus próximos movimientos de política monetaria.
Movimientos Mensuales de Precios Muestran Señales Mixtas
Los precios al consumidor subieron un 0,2% de diciembre a enero, según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU publicados el viernes. El índice de precios al consumidor, que rastrea los costos de una canasta de bienes y servicios, reflejó el impacto continuo de los cambios en la política comercial implementados durante la presidencia de Trump.
La inflación subyacente, excluyendo los volátiles sectores de alimentos y energía, se aceleró a un crecimiento mensual del 0,3%. Esta medida típicamente proporciona a los funcionarios de la Federal Reserve una visión más clara de las tendencias subyacentes de precios, ya que elimina sectores propensos a fluctuaciones bruscas.
Decisión de la Federal Reserve Permanece Incierta
Los economistas habían anticipado el ligero alivio en las cifras generales de inflación, aunque la aceleración en los precios subyacentes complica las perspectivas. Los datos mixtos dejan incertidumbre sobre si la Federal Reserve reanudará los recortes de tasas de interés, una decisión observada de cerca por los bancos centrales europeos e inversionistas.
El reporte de inflación llega mientras los mercados globales evalúan la trayectoria de la política monetaria estadounidense, que influye significativamente en los flujos de capital internacional y los mercados de divisas. Las instituciones financieras europeas que monitorean inversiones denominadas en dólares permanecen particularmente sensibles a los cambios de política de la Federal Reserve.
Qué Sigue
La Federal Reserve enfrenta un entorno complejo de toma de decisiones con la inflación general moderándose mientras las medidas subyacentes muestran presión persistente. Los participantes del mercado esperan señales más claras sobre la dirección política del banco central mientras los funcionarios equilibran las preocupaciones sobre el crecimiento económico contra los objetivos de control de la inflación.