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El peso mexicano continuó su reciente tendencia de fortalecimiento, cerrando en 17.1804 unidades por dólar con una apreciación del 0.12% frente a la moneda estadounidense. Según datos del banco central de México Banxico, esto marca la tercera sesión de negociación consecutiva donde el peso ha registrado ganancias.
El Rendimiento del Peso Muestra Consistencia
El último avance del peso lo acerca al nivel psicológicamente importante de 17 unidades por dólar, un umbral al que la moneda se ha estado aproximando en sesiones recientes. La ganancia diaria del 0.12% refleja una apreciación moderada pero constante para la moneda nacional de México.
Los observadores del mercado notaron que la negociación del martes se caracterizó por fluctuaciones moderadas sin una tendencia direccional dominante, con el mercado esencialmente continuando ajustando posiciones mientras mantiene el impulso positivo reciente del peso.
Perspectiva Técnica
La racha ganadora de tres sesiones representa un cambio notable en el rendimiento reciente del peso, sugiriendo una posible estabilización después de la volatilidad previa. El movimiento de la moneda hacia el piso de 17 unidades contra el dólar indica una demanda sostenida de pesos mexicanos en los mercados de divisas.
La trayectoria actual del peso refleja dinámicas de mercado más amplias que afectan a las monedas de mercados emergentes, con la postura de política monetaria de México y los fundamentos económicos jugando papeles clave en la determinación de los movimientos del tipo de cambio. Las ganancias consistentes durante tres sesiones de negociación sugieren una fortaleza subyacente en la posición del peso frente al dólar.
Qué Sigue
Con el peso ahora flotando justo por encima de la marca de 17 unidades por dólar, los operadores de divisas estarán observando de cerca si la tendencia de apreciación puede sostener el impulso. La naturaleza moderada de las fluctuaciones recientes sugiere un entorno de negociación más estable, aunque los mercados de divisas siguen siendo sensibles tanto a los desarrollos de política doméstica como a las condiciones económicas globales más amplias que afectan la demanda del dólar.